9 de marzo de 2009

Cosas que me compré...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Entre el drama de Heidi, la huérfanita de cinco años que la llevan a vivir con su abuelo uraño y el drama de Marco, el niño que busca a su madre enferma desde los Apeninos a los Andes, los españoles de cierta edad hemos terminado todos para el psiquiatra. Los dibujos japoneses de ahora son ciertamente violentos y hasta gores, pero no te crean traumas.